Claraboya : la novela perdida de José Saramago

Claraboya

La Fundación José Saramago anunciaba la publicación de Claraboya a mediados de octubre en Portugal y Brasil. Se trata de una novela escrita allá por los años 50, y sobre la que un joven Saramago mantuvo en silencio creativo a lo largo de dos décadas. Después de entregarla a un amigo con contactos en el mundillo editorial, nunca más se supo. De hecho, la Fundación comenta que el Nobel portugués no pudo llegar a recuperar el original. Cuarenta años después de aquel encuentro, recibía noticias sobre el hallazgo del manuscrito en el transcurso de una mudanza en la editorial. El autor consideró que habían pasado demasiados años para publicar el texto, dejando libre albedrío a sus herederos.  

 
                          José Saramago
 
 
 

Portada de Claraboya

Amanece en Lisboa. En una mañana de mediados del siglo XX, la mirada del novelista se asoma a la ventana de un vecindario. Se anuncia un día no muy diferente de los demás: el zapatero Silvestre, que abre su taller; Adriana, que parte hacia el trabajo mientras en su casa tres mujeres inician otra jornada de costura; Justina, que tiene ante sí un largo día jalonado por las disputas con su brutal marido; la mantenida Lidia; y la española Carmen, sumida en nostalgias…

Discretamente, la mirada del novelista va descendiendo y, de repente, deja de ser simple testigo para ver con los ojos de cada uno de los personajes. Capítulo a capítulo, salta de casa en casa, de personaje en personaje, abriéndonos un mundo gobernado por la necesidad, las grandes frustraciones, las pequeñas ilusiones, la nostalgia de tiempos que ni siquiera fueron mejores. Todo cubierto por el silencio tedioso de la dictadura, la música de Beethoven y una pregunta de Pessoa: «¿Deberemos ser todos casados, fútiles, tributables?».

Saramago terminó de escribir Claraboya a los treinta y un años y entregó el manuscrito a una editorial de la que solo obtuvo respuesta cuarenta años más tarde, cuando era un escritor consagrado. La escritura minuciosa y paciente retrata con maestría una época marcada por la desesperanza. Claraboya anticipa de un modo deslumbrante los elementos del universo Saramago, así́ como las virtudes que serán el germen de tantas obras maestras. En el texto se oye la voz de José Saramago, se reconocen sus personajes, se identifican la lucidez y la compasión que según la Academia Sueca distinguen su obra.

«En todas las almas, como en todas las casas, además de fachada, hay un interior escondido.»
Raúl Brandão

Club de Lectura Infantil. “Encender una luz”

 

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En la próxima sesión que tendrá lugar el 20 de Abril, en la sala Multiusos de la Biblioteca Municipal los/as niños/as del Club de Lectura Infantil seguirán comentando el libro Encender una luz de Ana Bonilla Rius

La luminosa tarea de soñar

Con una página oscura como la noche más cerrada es como empieza este álbum ilustrado. Una mancha oscura con una única frase: “a veces sólo hace falta encender una luz,” para luego, volteando la página, encontrarnos con un hermoso dragón que enciende suavemente una vela con su aliento de fuego. Y es que hace falta encender una luz para que sucedan ciertas cosas… una luz en nuestros corazones.

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El álbum despliega entonces todas sus páginas, alumbradas a la luz de esa vela, para mostrarnos unas sombras oníricas que traslucen nuestros más profundos deseos. Un niño montado sobre su perro proyecta la sombra de ese mismo niño montado sobre un hermoso caballo dispuesto a combatir por su amada. Otros dos pequeños que no se conocen pero que se encuentran en una solitaria calle y cuyas sombras los muestran jugando con una pelota. Todos ansiamos un compañero de juego, verdad? Una pareja de ancianos que se cruzan en el camino y cuyas sombras se tocan la mano como conjurando sus soledades. Una niña que es regañada por su descontrolada madre en medio de la vía pública proyectan unas sombras donde la pequeña se eleva por los cielos dejando, castigada y desesperada a una madre bien plantada en tierra.

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Y así, cada una de nuestras sombras nos muestran no solo nuestros deseos sino también nuestras humanas necesidades: regresar a tiempos mejores, la necesidad de venganza, el placer de divertirse asustando al otro y la posibilidad de matar el aburrimiento. Un álbum que se lee casi enteramente a partir de las ilustraciones, las que no solo tienen una gran fuerza narrativa sino que son además poéticas y divertidas.

Título: Encender una Luz
Autor: Ana Bonilla Rius
Editorial: Océano Travesía
Librería: El Virrey
Edad: a partir de 3 años